Natalia Silva, que cambió por completo su plan de combate en menos de 30 días y llega con una racha de 14 victorias consecutivas, se enfrentó verbalmente a la china Wang Cong en un ambiente cargado durante la rueda de prensa del UFC 332 en Salt Lake City. Ambas pelearán por el título vacante del peso mosca femenino después de que las lesiones de hombro y espalda obligaran a Valentina Shevchenko a renunciar al cinturón. De cara al evento en el Delta Center, Wang, de 34 años, criticó públicamente a su rival brasileña por negarse a ayudar a promocionar el combate y a generar expectación. "Tenía mi plan, vamos a calentar el cara a cara de la ceremonia de pesaje, pero ella ni lo miró", se quejó Wang. "Tenemos que aportar el dinero al espectáculo. Tenemos que emocionar a la gente. Ella debería hacerlo", añadió la peleadora china.

La brasileña se mantuvo en su postura pragmática y respondió con frialdad a la puesta en escena de su rival. "Si ella quiere hacerse la graciosa, que se haga la graciosa sola", dijo Silva sin rodeos en la rueda de prensa. "No he venido a jugar. Este es mi sueño, he venido a pelear. He venido a disfrutarlo", explicó. Las posiciones están definidas y las expectativas no podrían ser más altas. Silva, de 29 años, tiene un récord de 8-0 en la UFC y cuenta con victorias sobre las excampeonas Rose Namajunas, Jessica Andrade y Alexa Grasso. En la esquina opuesta está Wang, con marca de 10-1 en artes marciales mixtas y 5-1 en la UFC, que derrotó a la propia Shevchenko en un combate de kickboxing en 2015. Los críticos han cuestionado su sexto puesto en el ranking y la rapidez con la que ha llegado a una opción al título, pero Wang no se inmuta. "Este combate va a ser sin duda emocionante. Vamos a usar esta actuación para callar a los críticos", insistió. Un maratón de 25 minutos y la precisión de los golpes conectados dentro del Octágono decidirán el combate por el título a cinco asaltos en las 125 libras.
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