"Fue una buena paliza de las de antes". Así resumió Novak Djokovic, a sus 39 años, una de las derrotas más abultadas de su carrera. En la pista central de Wimbledon, el campeón defensor, Jannik Sinner, no le dio opción de reacción al gran tenista serbio y cerró una victoria en sets corridos por 6-4, 6-4, 6-4. En el primer set, el italiano cedió solo cuatro puntos con su propio servicio. Se mostró sólido gracias a un saque soberbio y transmitió un control total, con aces a 214 km/h. Parecía imbatible.

Mientras Djokovic luchaba contra el cansancio acumulado durante la quincena, el número uno del mundo, de 24 años, resolvió el partido en solo 2 horas y 20 minutos. "Estuvo un nivel o más por encima de mí", admitió el serbio en su rueda de prensa. El domingo, Sinner afrontará la defensa de su título ante el alemán Alexander Zverev.
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