Nueve jugadoras se han retirado del cuadro principal antes de que haya comenzado siquiera el Abierto de China, el torneo WTA 1000 de Pekín. En varios casos, la decisión no ha dependido de ellas. Una lesión de rodilla deja fuera a Victoria Mboko, Hailey Baptiste tuvo que pasar por el quirófano por una lesión en un ligamento cruzado y Emma Raducanu sigue recuperándose de una fractura en la pierna. La ausencia de Alexandra Eala es una historia completamente distinta. No tiene nada que ver con el estado físico y sí con el deber nacional, ya que la filipina ha optado por representar a su país en los Juegos Asiáticos. "Hemos solicitado formalmente una exención y respetamos el proceso de la WTA. Al mismo tiempo, Alex ha tomado la decisión de representar a Filipinas en los Juegos Asiáticos y la apoyamos plenamente", confirmó la federación filipina en un comunicado oficial. Karolina Pliskova, Shuai Zhang, Jaqueline Cristian, McCartney Kessler y Madison Keys también se han retirado, cada una por motivos propios.

La desbandada ha transformado de forma notable el cuadro principal y abre la puerta a jugadoras situadas más abajo en el ranking. Lanlana Tararudee ocupa el lugar de Mboko, Petra Marcinko entra en el de Eala y Katie Volynets completa el hueco que deja Baptiste. Hanne Vandewinkel saltará a la pista en lugar de Raducanu, mientras que Paula Badosa sustituye a Keys. Pekín acoge este prestigioso torneo del 30 de septiembre al 11 de octubre, y la carrera por el título, ya reconfigurada, arrancará en cuanto se complete el sorteo oficial.
Patrocinado



