76 puntos: es la brecha histórica que se ha abierto entre Lewis Hamilton y el líder del campeonato después de Monza. Tras salir cuarto, el británico cruzó la meta sexto. La causa fue una colisión en la primera vuelta, cuando su compañero de equipo Charles Leclerc lo sacó de la pista y lo mandó a la hierba. Ese único episodio relegó a Hamilton al décimo puesto.

En la vuelta dos la situación empeoró todavía más. Leclerc notó un problema con el pedal del acelerador, perdió el control del coche y golpeó la barrera a gran velocidad, y la carrera del monegasco terminó ahí. El caos en pista convirtió la celebración de Ferrari en casa, en Italia, en un completo desastre. Las relaciones entre los dos compañeros han quedado seriamente dañadas por el incidente, y Hamilton fue contundente sobre lo ocurrido. "Yo iba por delante en la curva dos por ética, yo iba por delante. No había ningún 'nosotros' en eso", insistió. Aunque el británico aventaja a Leclerc en 36 puntos en la clasificación, ahora no ve ningún valor en que Ferrari le dé prioridad. "Es demasiado tarde para que lleguen esas decisiones", afirmó rotundamente el campeón. Entre la disputa interna y el fallo técnico, el equipo italiano cedió un terreno crucial ante Mercedes, líder del campeonato.
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