Kimi Antonelli es el campeón del mundo más joven en la historia de la Fórmula 1. Con 20 años y 68 días, el piloto de Mercedes selló el título en el Autódromo Hermanos Rodríguez de Ciudad de México y rebajó en tres años y 67 días el veterano récord de Sebastian Vettel. También se convirtió en el primer italiano en conquistar la corona desde Alberto Ascari en 1953. "¡Vamos, Kimi, campeón del mundo!", gritó por la radio, emocionado, Peter Bonnington, su ingeniero de pista, mientras Antonelli recorría la recta de meta.

La corona estaba al alcance de la mano desde Austin. Su novena victoria de la temporada en el Gran Premio de Estados Unidos le dejó 123 puntos por delante de su compañero de equipo George Russell y 124 por delante de Lewis Hamilton, de modo que solo necesitaba terminar noveno en México para llevarse el título. Hubo, además, un trasfondo geopolítico. Con la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán amenazando las citas de Catar y Abu Dabi, los responsables de la Fórmula 1 habían elaborado un plan de contingencia para concluir la temporada en Imola. Con ese escenario, solo habrían quedado en juego 100 puntos y Antonelli ya habría conseguido el título en Austin.

Lo selló también en el podio. En un dramático Gran Premio de Ciudad de México de 71 vueltas, ganado por Max Verstappen, Antonelli firmó una carrera serena y calculada hasta la tercera plaza, a 4,006 segundos del vencedor. Verstappen salió quinto con su Red Bull, pero aprovechó un duelo en la primera vuelta entre los Ferrari de Lewis Hamilton y Charles Leclerc para hacerse con el liderato y lograr su tercera victoria de la temporada; Hamilton cruzó la meta segundo, a 0,799 segundos.
PatrocinadoEn la clasificación final, Charles Leclerc fue cuarto, a 10,707 segundos del ganador, y Lando Norris quinto, a 11,778. George Russell, Oscar Piastri y Franco Colapinto les siguieron en las posiciones sexta, séptima y octava, mientras que Liam Lawson, que partió desde el pit lane, acabó noveno y Pierre Gasly completó el top 10.

Para Toto Wolff, el título fue una reivindicación total. El director del equipo Mercedes había depositado su confianza en un joven de 18 años y le dio un asiento en Mercedes, y una semana antes, en Austin, había calificado la victoria de Antonelli como "la carrera de un campeón que todavía no es campeón". En México, Wolff estuvo en la radio en cuanto se selló el título. "Kimi, lo hemos conseguido, campeón del mundo, lo hemos conseguido", dijo, y obtuvo una respuesta entre lágrimas de su piloto: "¡Lo hemos conseguido! Muchas gracias". Antonelli ha insistido en repetidas ocasiones en que la confianza que Wolff y el equipo depositaron en él fue la base de su éxito, y volvió a subrayarlo al hablar con Nico Rosberg en la entrevista oficial. "¡Lo hemos conseguido! Lo hemos conseguido y, ya sabes, sin ellos no estaría aquí, sin Mercedes, sin mi familia", dijo Antonelli. "Así que estoy muy agradecido por este momento, que permanecerá para siempre. No tengo palabras. Estoy intentando asimilar lo que acaba de pasar".

El joven italiano afrontará el resto de la temporada como campeón del mundo, y la próxima cita llevará el campeonato al Autódromo José Carlos Pace de Brasil, más conocido como Interlagos.




