En una liga marcada por transiciones a la velocidad del rayo y el dominio físico, los datos de seguimiento de Opta arrojaron un resultado tan fascinante como contraintuitivo. Mientras los "reyes de la velocidad" siguen rompiendo récords, uno de los futbolistas más talentosos del mundo con la pelota quedó en el último escalón de la tabla.
Hace rato que a la Premier League se la vende como la liga más rápida del fútbol mundial. Sin embargo, el análisis exhaustivo de las velocidades máximas registradas en la cancha demuestra que el rendimiento de elite no siempre pasa por un pique de 100 metros. Los datos muestran una paradoja llamativa: uno de los "motores" más efectivos de la liga es, estadísticamente, su "máquina" más lenta.

El rey de la velocidad: el récord de Van de Ven
PatrocinadoEn la cima del ranking, Micky van de Ven, de Tottenham Hotspur, sigue desafiando las leyes de la física para un central. Fue el único jugador que superó los 37 km/h en la temporada 2024-25, y su récord histórico en la Premier League, conseguido ante Brentford en enero de 2024, es de 37,38 km/h, el más alto registrado desde que arrancó el seguimiento detallado en la 2020-21. Esa velocidad para recuperar se convirtió en la piedra angular del esquema táctico de los Spurs, porque les permite sostener una línea defensiva alta que para casi cualquier otro equipo sería un suicidio.
En la 2025-26, de todos modos, la corona de la velocidad cambió de dueño. Jackson Tchatchoua, refuerzo de Wolves en el mercado de pases de verano, marcó el registro más alto de la temporada con 37,30 km/h (ante Everton en la fecha 3, en agosto de 2025): el tercer pique más rápido de la historia de la Premier League, solo por detrás de Van de Ven y Kyle Walker (37,31 km/h).
Muy cerca, en la categoría "supersónica" de la 2024-25, aparecen:
* Matheus Nunes (Man City): 36,7 km/h
* Bryan Mbeumo (Brentford): 36,6 km/h
* Yankuba Minteh (Brighton): 36,4 km/h
* Anthony Elanga (Nottingham Forest): 36,2 km/h

La paradoja de Bernardo Silva
El dato que sacudió las redes sociales es la ubicación de Bernardo Silva en el ranking de la 2024-25. Pese a ser el corazón del Manchester City de Pep Guardiola, el maestro portugués quedó registrado como el jugador de campo más lento de la Premier League, con 29,4 km/h.
La diferencia con la mejor marca de Van de Ven en la temporada es de unos 7,7 km/h. En una carrera, la distancia sería abismal. Pero la realidad del fútbol cuenta otra historia. Silva aparece de manera constante en el percentil más alto en distancia total recorrida y en tiempo total al trote, que Opta define como el desplazamiento entre 6 y 15 km/h, la franja en la que se juega la mayor parte del partido.
Es, en esencia, un ejemplo clarísimo de inteligencia futbolística contra atletismo puro: Silva no necesita ganarle en velocidad a los rivales porque ya está donde tiene que estar antes de que arranque el pique.

Los líderes del "carril lento"
Silva no está solo en el fondo de la tabla de velocidad. Según Opta, los cinco jugadores de campo más lentos de la 2024-25 fueron:
* Bernardo Silva (Manchester City) — 29,4 km/h
* Craig Dawson (Wolves)
* Mikel Merino (Arsenal)
* Casemiro (Manchester United)
* Tomáš Souček (West Ham)
Cuatro de los cinco tenían 30 años o más durante la temporada, lo que marca una correlación real entre la experiencia de los veteranos y la caída de la velocidad máxima pura, aun cuando su inteligencia con la pelota muchas veces crece.
Un dato a destacar: Souček es el jugador que más tiempo pasa trotando en toda la Premier League. Recorrió 140,1 km en esa franja de 6 a 15 km/h durante la 2024-25, con el 34,7% de sus minutos a ritmo de trote. Casi nunca alcanza velocidades altas, pero está en movimiento más que nadie en la liga.

Por qué la velocidad no lo es todo
Si bien lo que quedó en las redes es la falta de velocidad de Silva, la conclusión analítica es que la Premier League es una liga de especialistas. Necesitás la velocidad de "Fórmula 1" de un Van de Ven o un Tchatchoua para frenar un contraataque, pero también necesitás el enfoque de "tortuga táctica" de un Bernardo Silva para romper un bloque bajo.
Para que conste, las velocidades máximas más bajas de todas les pertenecen a los arqueros. Bernd Leno, de Fulham, registró en la 2024-25 un máximo de apenas 23,6 km/h, lo que significa que, según la propia definición de pique de Opta (25 km/h o más), no hizo un solo pique en toda la temporada, pese a haber jugado todos los minutos. Un buen recordatorio de por qué los arqueros se quedan bajo los tres palos.




