Kam Curl, una estrella de los Los Angeles Rams de la NFL, descubrió que ver fútbol en su propio estadio tiene un precio astronómico. Consultado sobre la política de entradas para el Mundial 2026, el jugador de fútbol americano dejó en claro que no hay ningún trato especial. "No, porque me dijeron que tenemos que pagar el precio completo", explicó Curl.

El SoFi Stadium, rebautizado Los Angeles Stadium durante el torneo, será sede de ocho partidos, pero ni siquiera los deportistas locales consiguen un descuento en la boletería. Y las cifras son escandalosas: la entrada más barata para México-Sudáfrica llegó a los 3.968 dólares, mientras que un ticket para el partido de Estados Unidos salía 1.137.
Hay una ironía evidente para Curl. Es uno de los que llenan esas mismas tribunas durante la temporada de la NFL y ahora se arriesga a seguir el torneo más grande del mundo desde el sillón de su casa.
PatrocinadoAun así, tiene un pedido profesional, y tiene que ver con lo que se pisa. "Yo les voy a decir que lo dejen ahí", afirmó, y pidió que el césped natural colocado para el fútbol se quede en lugar de volver al césped sintético.

Y queda flotando la pregunta de fondo. Si un deportista millonario no puede pagar para entrar a su propio estadio, ¿qué tan accesible será realmente la fiesta más grande del deporte para el hincha de a pie?




