El regulador independiente del fútbol inglés, el IFR, ha asegurado que tiene la facultad de forzar la salida de los propietarios del Manchester City si finalmente se determina que han gestionado el club de forma indebida. "Tenemos el poder de pedirle a un propietario que se aparte de un club si consideramos que lo dirige de una manera que no es idónea, justa ni se ajusta a la corrección", declaró David Kogan, presidente del IFR, en el pódcast The Rest Is Football. "No, no, no", respondió Kogan al preguntársele si un propietario podría negarse. "Tenemos poder absoluto para hacerlo".

Una comisión independiente concluyó que el City utilizó acuerdos comerciales simulados para inflar los ingresos o reducir los costes en más de 900 millones de libras a lo largo de nueve temporadas, un veredicto que el club ha recurrido.
Patrocinado



