Inglaterra se adelantaba 1-0 desde el minuto 55 de su semifinal del Mundial de 2026, pero el entrenador Thomas Tuchel abandonó igualmente su 4-4-2 para pasar a un 5-3-2, ya que su equipo sufría para mantener la posesión y sostener sus líneas defensivas. Argentina había volcado a cuatro jugadores en ataque, entre ellos Lionel Messi, y pasaba por momentos a un 3-1-6, que encerraba a Inglaterra bajo una presión implacable con una avalancha de centros desde las bandas. Decidido a cerrar los costados y mantener a tres centrales en su propia área, el técnico alemán cambió a una línea de cinco en defensa, igual que había hecho ante Noruega y México.

El cambio de planes no pudo salvar la noche e Inglaterra quedó eliminada de forma dramática. Enzo Fernández empató en el minuto 85 y Lisandro Martínez marcó en el segundo minuto del tiempo añadido, el 90+2, para sellar el 2-1 a favor de Argentina. "Esta es una herida que llevaré conmigo", admitió un Tuchel muy criticado en la rueda de prensa posterior al partido, insistiendo en que el cambio se hizo únicamente para ayudar a su equipo.
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