En toda la historia de la Copa del Mundo, solo siete jugadores han recibido el honor de lucir el parche "Legacy", la marca dorada que señala una quinta participación en el torneo. Es una distinción reservada para los veteranos más escasos, y la FIFA ha decidido celebrarla con una silueta dorada especial. "El parche se concede a los jugadores que disputan su quinto Mundial o más, en reconocimiento al notable logro de competir en varios torneos a lo largo de una carrera", explica el organismo rector. Manuel Neuer, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo pertenecen a esa élite, y cada uno lleva un distintivo personalizado con la bandera de su país cosida.

Sin embargo, el prestigio del dorado contrasta con un bochorno tecnológico de Puma. El tejido ULTRAWEAVE "Thermoadapt" de la marca ha resultado tan frágil que las camisetas se rompen en pleno partido, lo que ha hecho resurgir una vieja frase burlona del suizo Xherdan Shaqiri. "Las camisetas de Puma siguen rompiéndose en el Mundial 2026": para el fabricante, esa realidad se ha convertido en un auténtico desastre de relaciones públicas.

Al mismo tiempo, la FIFA ha puesto en marcha toda una jerarquía de parches: letras blancas sobre fondo dorado para los actuales campeones del mundo y la versión clásica en blanco y negro para todos los demás. Esa misma oleada de novedades trajo además la llegada histórica de Jordan Brand, la filial de Nike nacida del baloncesto, a la camiseta de Brasil, junto con la colaboración de Francia con la Major League Baseball, la principal competición de béisbol de Norteamérica, una alianza que los aficionados criticaron con dureza por su elevado precio.
PatrocinadoAl final, queda una pregunta en el aire. ¿Son estos símbolos una forma merecida de reconocimiento o la cantidad de parches en el Mundial 2026 ya ha traspasado todos los límites imaginables?




