"Messi me llamó y hablamos". Así describe Miroslav Klose el momento histórico en el que Lionel Messi batió su récord y se convirtió en el máximo goleador de todos los tiempos en la historia de los Mundiales. No fue un simple cambio de cifras, sino un punto de encuentro emocional entre dos épocas. El puente entre el argentino y el alemán lo tendió Lionel Scaloni, viejo amigo de Klose y excompañero suyo en el Lazio, el equipo romano. El delantero alemán no oculta lo inesperadamente significativo que resultó aquel contacto. "Fue bastante emocionante para mí", admitió. A pesar de las veces que se habían enfrentado sobre el césped, fue la conversación personal la que lo cambió todo. "Hablar con Messi personalmente por teléfono fue muy emotivo", recordó Klose. Detrás de ese reconocimiento hay un profundo respeto, que Messi confirmó con la promesa de una camiseta firmada. La pregunta ahora es si ese regalo simbólico ocupará un lugar de honor en la colección del gran mito alemán que cedió el récord al propio Messi.
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