Kylian Mbappé se sitúa ya en solitario en lo más alto de la lista de goleadores de los Mundiales. Sus 22 goles en el torneo, un botín que superó el récord de Lionel Messi, han reforzado su candidatura al Balón de Oro, el galardón individual más prestigioso del fútbol. Sin embargo, el camino del jugador de 27 años hacia el premio se ha visto empañado por nuevas informaciones sobre tensiones en el seno de la selección de Francia. Según los medios, el delantero del Real Madrid habría molestado a Ousmane Dembélé, estrella del Paris Saint-Germain, con unos comentarios en los que se presentaba como un elegido y describía a su compañero en la selección como un jugador que solo había despuntado después de superar varias lesiones. Mbappé desmintió de plano esas versiones. Aseguró que ya había hablado con Dembélé y afirmó que no existe ninguna fricción entre ambos; describió al extremo como un amigo que se tomó el episodio con total tranquilidad y subrayó que nunca hubo un problema real.

Mbappé se perdió el entrenamiento en Clairefontaine, el centro nacional de entrenamiento de Francia, donde se ha concentrado el equipo de Zinedine Zidane, por una gripe. Sin embargo, ni la leve dolencia ni el torbellino de especulaciones mediáticas parecen haber afectado a su posición. De cara a la ceremonia que se celebrará en Londres el 26 de octubre, el delantero francés sigue siendo el claro favorito para llevarse el Balón de Oro.
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