En el Mundial de 1994, Gabriel Batistuta marcó un triplete en la goleada de Argentina por 4-0 a Grecia. Sin embargo, los titulares fueron para Diego Maradona, que ese día anotó solo un gol. Nueve años mayor que Batistuta, Maradona dio positivo en un control antidopaje en ese mismo torneo, lo que puso un abrupto final a su carrera internacional. Batistuta, por su parte, se convirtió en el máximo goleador histórico de Argentina con 55 goles en 78 partidos, un récord que mantuvo hasta que Lionel Messi lo superó en 2016. Al comparar a las dos leyendas, Batistuta señaló que Messi ha marcado cerca de mil goles en su carrera, mientras que Maradona logró solo unos doscientos. Aun así, subrayó que el icónico número diez tenía un carisma distinto en el campo, además de una capacidad única para manejar a los árbitros.

Ahora, con 57 años, el exdelantero no oculta su pesar por Maradona, que murió en 2020 a los 60 años a causa de un infarto, y admite que tanto el mundo del fútbol como las personas más cercanas a la leyenda no hicieron lo suficiente para salvarlo. "Murió completamente solo, como un perro, y no supimos protegerlo", dijo Batistuta, al reflexionar sobre el trágico final de la vida de su excompañero y amigo.
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