218.341 dólares por cada partido que se pierde: los Golden State Warriors han dejado de pagar a Kristaps Porzingis y le descuentan 1/91,6 de su salario de 20 millones de dólares por encuentro, con el argumento de que el pívot letón no cumple con sus obligaciones contractuales. El jugador, de 31 años, no ha vuelto a aparecer por las instalaciones del equipo desde principios de octubre. Porzingis, a quien ya se le diagnosticó anteriormente el síndrome de taquicardia postural ortostática (POTS), ha sido descartado de forma indefinida por un problema de salud no especificado y se plantea retirarse. Porzingis y la NBPA, el sindicato de jugadores, no van a impugnar las sanciones y trabajan en la rescisión de su contrato, que le reporta 20 millones de dólares en 2026-27 y otros 20 millones en 2027-28, de los cuales 3 millones están garantizados en esta última temporada. Su carrera pende de un hilo. Los Warriors también estudian opciones de traspaso, pero han descartado incorporar a Myles Turner, a quien se le deben 83,6 millones de dólares en tres años, y han mostrado interés en Jalen Smith, de los Chicago Bulls, que cobra 9,4 millones.