Julián Álvarez ha rechazado una ampliación de contrato con el Atlético de Madrid. Según se entiende, el delantero argentino ha declinado una oferta de hasta 10 millones de euros netos por temporada, una de las propuestas salariales más altas de la historia del club.

No a la renovación
El jugador, de 26 años, llegó procedente del Manchester City en 2024 por 75 millones de euros, más otros 20 millones en variables por objetivos, y continúa vinculado al Metropolitano hasta 2030. Su cláusula de rescisión nominal asciende a 500 millones de euros. Sin embargo, la cifra operativa es considerablemente inferior.
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150 millones de euros o nada
El Atlético no tiene una presión inmediata por vender. Si llegara a producirse un traspaso, su valoración está fijada en 150 millones de euros, una cifra que supondría la mayor venta de la historia del club. El Barcelona es el principal candidato, pero su oferta inicial se sitúa en 100 millones de euros y también se ha barajado un intercambio de jugadores para cubrir la diferencia. Cerrar esa brecha de 50 millones no será sencillo, sobre todo por las obligaciones del club catalán con las estrictas normas de control financiero de LaLiga.

Tres clubes, un solo destino
El Arsenal y el Paris Saint-Germain han manifestado un interés formal y cuentan con capacidad económica para competir. Sin embargo, la preferencia del propio Álvarez es inequívoca: el Barcelona, y solo el Barcelona. La perspectiva de jugar en la Premier League o en la Ligue 1 no le atrae en este momento.
Hansi Flick busca activamente un delantero centro para el Camp Nou, y Álvarez, que aportó 20 goles en 49 partidos la pasada temporada, encaja exactamente en el perfil.

Se agota el tiempo
Diego Simeone ha rehusado hacer comentarios públicos y asegura que la decisión depende por completo del jugador. El Atlético, por su parte, necesita una respuesta en cuestión de semanas: la búsqueda de un sustituto de primer nivel no puede aplazarse indefinidamente.
Álvarez se encuentra actualmente con la selección de Argentina de cara al Mundial de 2026, en el que los vigentes campeones defenderán su título. Las negociaciones formales entre los clubes aún no han comenzado.




