La selección femenina de básquet de Estados Unidos llega a Berlín en busca de su quinto título mundial consecutivo, pero por primera vez en una década lo hace sin su gran estrella. Problemas de salud dejaron afuera a A'ja Wilson, cuatro veces MVP de la WNBA, y Kelsey Plum tampoco está. Perder a las dos líderes le dio al pelotón perseguidor un destello de esperanza poco habitual, aunque la ola de lesiones golpeó con la misma dureza a las candidatas. Alemania, la anfitriona, no cuenta con Satou Sabally por una conmoción cerebral, mientras que Australia pierde a Sami Whitcomb, de 38 años, por un problema en la rodilla.

La batalla comienza. Francia está más que capacitada para vencer a las estadounidenses: es un plantel que "absolutamente tiene el talento para ganarle un partido al Team USA". La cancha de Berlín será escenario de la más feroz de las guerras del básquet, y en ella se definirá el destino de una hegemonía estadounidense debilitada.
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