Una agresiva pelea en la primera vuelta entre los pilotos de Ferrari en el Gran Premio de la Ciudad de México llevó al límite la interna entre Lewis Hamilton y Charles Leclerc y le dio a Max Verstappen la chance de quedarse con la carrera. El siete veces campeón del mundo puso abiertamente en duda la mentalidad de su compañero de equipo y acusó a Leclerc de anteponer su ambición personal a los intereses del equipo. El director del equipo, Frédéric Vasseur, calificó el episodio como una falta de respeto al trabajo de todos en Ferrari. Una crisis puertas adentro. En Mercedes, George Russell faltó a sus compromisos obligatorios con la prensa después de la carrera, lo que le costó al equipo una multa de 5.000 euros, antes de que el británico admitiera que 2026 le había traído más días malos que buenos. Aun así, felicitó a Kimi Antonelli por haber ganado el título. El director de Mercedes, Toto Wolff, apuntó contra los pilotos que se creen con privilegios y puso al joven campeón italiano como ejemplo de humildad y lealtad.

Ferrari, en guerra: la pelea entre Hamilton y Leclerc le sirvió en bandeja el triunfo en México a Verstappen

Antonelli, de 20 años, correrá por primera vez como campeón del mundo en el Gran Premio de San Pablo, donde usará un casco especial por el 35º aniversario de la victoria de Ayrton Senna en Interlagos en 1991. Mercedes le lleva 126 puntos de ventaja a Ferrari en el campeonato de constructores y necesita sacarle tres puntos de diferencia al equipo italiano en Brasil para sellar el título de manera oficial.